La descarga eléctrica impactó sobre el pantógrafo de un convoy de la línea Pamplona-Madrid, causando daños en la infraestructura y afectando a la catenaria, que tuvo que ser reparada por los equipos de Adif.
Como consecuencia, un tren AVE con unos 200 viajeros a bordo se detuvo en la vía a la espera de novedades. La incidencia se tradujo en retrasos medios de unos 20 minutos en todas las circulaciones posteriores por la zona afectada.
Renfe ha informado que los trenes han vuelto a circular tan pronto como ha sido posible, y ha señalado daños en los "equipos de tracción a bordo" del Alvia afectado. La compañía ha agradecido la comprensión de los viajeros durante la resolución de la incidencia.




