Los incidentes ocurrieron a primera hora de la tarde en el edificio situado en la calle Castellar, en pleno centro de Sevilla. Los hechos se desencadenaron cuando una empresa dedicada a la expulsión de inquilinos actuó en el inmueble, cuya propietaria planea convertirlo en apartamentos turísticos.
Los residentes y artesanos que ocupan el edificio desde hace años se enfrentaron a los miembros de la empresa desalojadora. Las autoridades enviaron varias unidades de refuerzo para controlar la situación y no descartan que se produzcan más arrestos a lo largo de la tarde o noche.




