Las negociaciones entre el Partido Popular y Vox para formar gobierno en Andalucía avanzan, con el objetivo de concretar un pacto que permita la investidura de Juanma Moreno. Tras los resultados electorales, que no otorgaron mayoría absoluta al PP, la formación de un gobierno estable requiere el apoyo de Vox, único partido con el que es posible un acuerdo ante el rechazo de la izquierda a facilitar la investidura del ganador de los comicios.
Aunque no se han confirmado contactos directos entre Juanma Moreno y el líder de Vox en Andalucía, Manuel Gavira, las declaraciones públicas de ambos sugieren un entendimiento favorable. Moreno ha insistido en el "sentido común" para evitar bloqueos, mientras que Gavira ha apremiado a Moreno a concretar propuestas, señalando que "si no se habla es imposible llegar a ningún acuerdo".
El foco de la negociación se centra en áreas como las ayudas sociales y la política migratoria. Vox busca una revisión de las subvenciones a entidades y asociaciones, y reclama un control estricto sobre la inmigración ilegal y los menores no acompañados, basándose en acuerdos previos firmados con el PP en otras comunidades como Aragón y Extremadura.
El PP, por su parte, defiende la autonomía de gestión y considera "intocables" sus políticas económicas y fiscales, que atribuye a su crecimiento electoral. Sin embargo, se muestra abierto a estudiar propuestas en áreas como Igualdad y Bienestar Social, donde se prevé la negociación más intensa, así como en la asignación de puestos en comisiones parlamentarias.
Los precedentes de acuerdos entre PP y Vox en otras autonomías, como el firmado en enero de 2019 en Andalucía que posibilitó la primera investidura de Moreno, así como los pactos recientes en Aragón y Extremadura, marcan la hoja de ruta de las conversaciones. Temas como la lucha contra el turismo sanitario, la reducción de fondos para cooperación internacional, y el apoyo a la caza y tradiciones también estuvieron presentes en acuerdos anteriores.




