El suceso tuvo lugar el martes después de que miembros de una empresa anti-ocupación presuntamente rociaran con spray de pimienta a un cámara de ABC y a un grupo de vecinos. Las imágenes publicadas por el medio muestran a un hombre dirigiéndose al cámara antes de que se escuche el sonido del spray.
La tensión aumentó cuando el reportero intentó confrontar a una mujer que, según ABC, habría contratado a la empresa anti-ocupación. La policía fue llamada al lugar tras informes de que varios residentes también habían sido rociados.
Los tres detenidos estarían vinculados a la empresa anti-ocupación. El incidente se produce en un contexto de crecientes tensiones por el intento de la propietaria del edificio de desalojar a inquilinos para convertir la propiedad en un hotel.
El edificio, que alberga una escuela, talleres de artesanía, espacios culturales y viviendas, está parcialmente protegido por las leyes urbanísticas de Sevilla, lo que impide alteraciones radicales y exige la preservación de sus características arquitectónicas clave.
Este incidente pone de relieve el auge de las empresas anti-ocupación en España y la preocupación por la especulación inmobiliaria que expulsa a los residentes de sus barrios. Estas empresas privadas ayudan a los propietarios a recuperar edificios ocupados, aunque algunas han sido criticadas por tácticas de intimidación.
La disputa también refleja las tensiones sobre la transformación de los centros históricos en ciudades como Sevilla, donde la inversión en hoteles y alquileres turísticos a corto plazo está aumentando la presión sobre la vivienda residencial.




