En el marco de la 40ª Exhibición de Enganches, el evento rindió homenaje a la tradición de la mantilla, una indumentaria estrechamente ligada a las festividades sevillanas como los enganches, los toros y la Feria de Abril. A diferencia de ediciones anteriores, este año la iniciativa incluyó dos actos principales: el tradicional posado de modelos y la participación de creadoras de contenido.
La propuesta busca que las nuevas generaciones se identifiquen con esta prenda, adaptando sus códigos sin perder la esencia. Una portavoz de la agencia organizadora destacó que la mantilla blanca ofrece mayor flexibilidad en combinaciones de colores en comparación con la negra, permitiendo una reinterpretación más contemporánea.
“"Para que una mujer joven se identifique con la prenda que lleva y le apetezca vestirse de mantilla sí que debe haber ciertos cambios y los estamos viendo."
La evolución de esta tradición se observa en la preferencia actual por tonos más ácidos y saturados en los vestidos, aunque siempre respetando ciertos límites estéticos. Los diseños elegidos por las creadoras de contenido, aunque actuales, mantienen el protocolo de la mantilla de una forma menos estricta que en el pasado.
Aunque tradicionalmente asociada a madrinas o a la Exhibición de Enganches, la mantilla blanca puede lucirse en diversos eventos primaverales como corridas de toros, procesiones de gloria, bodas o audiencias. Esta democratización de su uso y la flexibilidad en las combinaciones contribuyen a su popularización, especialmente en bodas andaluzas donde las amigas de la novia optan por esta indumentaria.
Para combinarla, se recomienda optar por tejidos lisos y colores vivos, acompañados de un vestido de fiesta con mangas, cartera de mano, medias de cristal, zapato cerrado de tacón fino y un mantón de Manila.




