Este material, que externamente parece una gorra común, incorpora en su interior un revestimiento robusto diseñado para mitigar impactos de objetos contundentes. La intervención se produjo en el contexto del dispositivo de seguridad para la final de la Copa del Rey en la capital andaluza.
“"Es un nuevo material que se está utilizando como elemento protector ante posibles agresiones que se sufran en la cabeza y a partir de ahí vamos a seguir indagando cuál es el uso que se hace y si de verdad se está empezando a generalizar en estos grupos ultra que buscan la confrontación y la pelea."
Las incautaciones se realizaron durante la noche del viernes, afectando a dos grupos. Mientras que a uno se le interceptó en el casco histórico de Sevilla, a otro se le intervino en las proximidades de La Carlota (Córdoba) cuando viajaban en autobús. En esta última operación, se identificaron a 91 personas y se confiscaron numerosos objetos peligrosos, incluyendo cuchillos, palos, cadenas y pasamontañas, antes de ser trasladados a Sevilla.
Además de las gorras protectoras, se intervinieron otros elementos como chalecos, cascos, puños americanos, bengalas, lanza-bengalas, navajas, protectores bucales, sprays de gas pimienta, camisetas con simbología radical y guantes de moto con protecciones. Una de las intervenciones más destacadas fue la incautación de una caja con 95 barras de hierro.
Para garantizar la seguridad durante la final de la Copa del Rey, la Policía Nacional ha desplegado un total de 1.617 agentes, a los que se suman 679 efectivos de la Guardia Civil. El Ayuntamiento de Sevilla, por su parte, ha movilizado a 230 miembros de la Policía Local para el control del tráfico, la vigilancia de la venta ambulante y la supervisión de zonas de ocio clave.




