La estancia, concebida como un espacio digno para la devoción a la dolorosa de la calle Pureza, ha sido el resultado del trabajo de una decena de profesionales de diversas disciplinas como arquitectura, pintura, cerámica, escultura, talla y dorado.
La obra destaca por la perfecta integración del estilo de la cerámica renacentista del siglo XVI con el barroco del siglo XVIII, reflejando la excelencia y personalidad de la corporación.
Excelencia, personalidad e integración.
El historiador del Arte Ignacio Sánchez Rico es el ideólogo de esta iniciativa, que se ha llevado a cabo durante la etapa de Sergio Sopeña como hermano mayor. La corporación cuenta con un reconocido grupo de asesores que han supervisado el proyecto.
El camarín podrá ser visitado por los fieles y el público en general hasta el próximo 7 de junio, antes de que la sagrada imagen de la Esperanza lo ocupe.




