Estas cifras evidencian la magnitud de un problema que genera un grave riesgo para la seguridad física de las personas y afecta la calidad del suministro eléctrico debido a la saturación de las redes. La situación se agrava por el fraude vinculado a plantaciones de marihuana, que representan más de un caso diario y el 10% de la energía defraudada en la provincia.
Las plantaciones de marihuana indoor consumen energía equiparable a 80 viviendas, saturando las redes eléctricas y provocando problemas de seguridad e interrupciones en el suministro. Endesa ha llegado a triplicar la potencia energética en zonas afectadas para contrarrestar este fraude masivo, pero el problema reaparece si no se elimina el origen.
La compañía está reforzando sus infraestructuras, con la instalación de 10 nuevos centros de transformación en las zonas de mayor incidencia. Estas inversiones buscan paliar las consecuencias del fraude, principalmente derivado de las plantaciones de marihuana, que pueden llegar a representar hasta el 90% de la pérdida de energía en algunas áreas.
Endesa colabora con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad en actuaciones contra los cultivos de marihuana. En la capital sevillana, se ha abierto un expediente semanal vinculado a estas plantaciones, cuya desmantelación reduce la carga energética en un 90% y normaliza el suministro.
El cultivo de marihuana indoor, a menudo controlado por organizaciones criminales, genera inseguridad ciudadana y manipulación de infraestructuras eléctricas. España concentra el 73% de las incautaciones de marihuana de la UE, siendo Andalucía y Cataluña focos importantes.
Para combatir el fraude, se promueven las denuncias anónimas a través de canales como el teléfono 800 760 220, el correo anomalias@enel.com y la web www.edistribucion.com. Las denuncias ciudadanas en 2025 derivaron en 22.000 inspecciones y actuaciones en 6.000 suministros con pérdida de energía.




