La denominada operación Maramucha, que ha contado con la colaboración de efectivos del Instituto Armado de Baena, ha permitido esclarecer una serie de delitos cometidos en pequeños municipios. Tras ocho meses de pesquisas, los agentes lograron identificar el modo de actuación de los implicados, quienes seleccionaban establecimientos con escasa afluencia de personas para perpetrar los asaltos mediante el uso de la fuerza.
Además de las provincias mencionadas, la actividad delictiva del grupo se extendió a Castellón, Segovia y Valladolid. Según fuentes oficiales, los autores sustraían dinero en efectivo y diversos objetos de valor de los recintos religiosos y locales comerciales afectados.
“"La investigación, desarrollada de forma exhaustiva, culminó con la detención de dos personas y la investigación de una tercera por presunta implicación en los hechos."
La fase final de la operación se llevó a cabo en Murcia, donde se procedió a la detención de dos de los integrantes. Un tercer implicado fue investigado mientras permanecía interno en el Centro Penitenciario de Murcia I. Las diligencias han sido puestas a disposición del Tribunal de Instancia Plaza nº 2 de Teruel, que ha decretado el ingreso en prisión para uno de los arrestados.




