El informe titulado Ciudades al rojo vivo analiza cómo las urbes españolas afrontan las temperaturas extremas. En el caso de Málaga, aunque se han identificado 93 espacios, la entidad advierte que la red es insuficiente y apenas ha variado respecto al año anterior.
Uno de los puntos más criticados es la inclusión de lugares que no ofrecen protección real contra el calor. Entre ellos, se menciona un aparcamiento al aire libre en el Hospital Civil, que carece de arbolado, toldos o fuentes de agua, además de encontrarse en obras.
La organización subraya que la simple señalización de un espacio como refugio no garantiza la seguridad de los ciudadanos. Según Greenpeace, es necesario que estos lugares cuenten con sombra, zonas de descanso y acceso a agua potable para ser efectivos frente a las olas de calor.
El informe también identifica barreras operativas, como horarios de cierre que coinciden con las horas de mayor demanda o la falta de participación ciudadana en el diseño de estos planes de adaptación climática.




