El interventor general de la Junta de Andalucía, Miguel Ángel Figueroa Teva, ha presentado su dimisión después de 17 meses ejerciendo la responsabilidad. Figueroa Teva intentó renunciar a su puesto en diciembre de 2025, cuando su nombre apareció vinculado a Vicente Fernández Guerrero, expresidente de la SEPI e investigado en el caso Leire Díaz.
Según informaciones publicadas, el vínculo entre Figueroa Teva y la trama Leire Díaz parece ser indirecto, aunque en documentos incautados a Leire Díaz, descrita como 'fontanera' del exsecretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán, se refiere al exinterventor como 'nuestros ojos en la SEPI'.
La relación profesional entre Figueroa Teva y Fernández Guerrero se consolidó con el nombramiento del primero como director de Participadas III en la SEPI entre 2018 y 2021. Posteriormente, tras la salida de Fernández Guerrero, se produjo la llegada de la nueva presidenta del organismo estatal, Belén Gualda.
El Gobierno andaluz había solicitado a Figueroa Teva que demorara su marcha hasta después de las elecciones al Parlamento de Andalucía, celebradas el 17 de mayo. Finalmente, el pasado lunes presentó su renuncia formal, citando motivos personales y el deseo de evitar que la Junta se vea salpicada por las informaciones sobre su relación con Fernández Guerrero.
El Consejo de Gobierno prevé abordar el relevo la próxima semana, y la normativa contempla que el cargo pueda ser ocupado por el interventor de mayor antigüedad en el cuerpo. Figueroa Teva es funcionario del Cuerpo Superior de Administradores Generales de la Junta de Andalucía y ha ocupado diversos puestos de responsabilidad en la Intervención desde 2005.
El nombre de Figueroa Teva ya salió a colación en enero durante una comparecencia en el Senado de la entonces vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, quien acusó al PP de montar una campaña en su contra y señaló al interventor general de la Junta como 'la mano derecha' del expresidente de la SEPI.




