La decisión del Obispado de Asidonia-Jerez de desestimar la candidatura de María Zarzuela para presidir el Consejo de la Unión de Hermandades ha generado una considerable controversia en el mundo cofrade de Jerez. La postura del Obispado ha variado drásticamente en apenas un mes, lo que ha suscitado incomprensión y debate en las redes sociales.
A principios de abril, el Obispo de la Diócesis había suscrito un decreto modificando los requisitos para los candidatos a la presidencia o a la permanente de la Unión de Hermandades. Esta modificación, justificada por el prelado para "responder a las consultas planteadas", abría la puerta a la candidatura de Zarzuela, quien había trabajado intensamente en la confección de su equipo. La noticia de su presentación había sido acogida con entusiasmo, especialmente por la reivindicación del papel de la mujer en las hermandades.
Sin embargo, el pasado viernes, el Obispado anunció que la candidatura de María Zarzuela "no ha sido considerada apta, al no ajustarse a lo establecido en la Normativa Diocesana". Esta comunicación, realizada en una fecha poco propicia como el viernes de Feria del Caballo, ha sido interpretada por algunos como un intento de minimizar su repercusión.
A pesar de las consultas realizadas por varios medios, incluido este Diario, el Obispado se ha remitido únicamente al comunicado oficial, sin ofrecer explicaciones detalladas sobre los motivos de la exclusión. Esta falta de transparencia ha encendido las redes sociales y ha afectado la credibilidad de la institución.
En los corrillos cofrades se especula con diversas razones, incluyendo la posible disconformidad del Obispado con algunos miembros de la candidatura de Zarzuela, a pesar de que algunos de ellos forman parte del actual consejo. Otra hipótesis que circula es que la decisión podría estar relacionada con su condición de mujer. Las elecciones al Consejo de Unión de Hermandades, previstas para el próximo 8 de julio, han comenzado así marcadas por la polémica y la falta de transparencia.




