El polémico incidente en la finca Cantora, ubicada en Medina Sidonia (Cádiz), ha generado una nueva controversia. Almudena Mateos, trabajadora de la propiedad, relató en el programa ¡De viernes! su versión de los hechos ocurridos el pasado 16 de abril, describiendo un asalto a la vivienda y un enfrentamiento con Kiko Rivera y su pareja, Lola García.
Según el testimonio de Mateos, la cerradura de la puerta principal fue forzada y se encontró con Rivera y García en el interior. La tensión escaló cuando, según su relato, Rivera y tres trabajadores más levantaron las manos en la cara de su hija, lo que motivó su intervención.
En respuesta a estas declaraciones, Kiko Rivera compartió un comunicado en sus redes sociales, calificando a la trabajadora de "ser" y criticando que intentara "utilizar" su presencia en la casa para "hacer daño". El artista expresó su enfado por la falta de respeto hacia su pareja, Lola García, afirmando que "necesita el dinero y las ganas constantes de vivir del cuento".
Rivera defendió firmemente a Lola García, describiéndola como "noble, educada, sensible y, sobre todo, buena gente", y lamentó que "muchos" tengan una imagen negativa de ella "por culpa de tanta basura". El DJ concluyó pidiendo respeto y mostrando su cansancio ante personas que "no saben vivir si no es intentando destruir, provocar o sacar tajada del dolor ajeno".




