Desde al menos 2017, los residentes de Los Chopos han enfrentado la imposibilidad de consumir agua del grifo debido a la presencia de nitratos, que en ocasiones han alcanzado los 50 mg/litro, el límite máximo permitido por la normativa española y europea. Esta problemática ha persistido a pesar de un crecimiento demográfico inusual en la aldea, que ha pasado de unos 20 habitantes hace 25 años a cerca de 50 en la actualidad.
“"Tenemos que beber agua embotellada y además también se producen cortes y aquí hay gente joven, personas mayores y familias."
La situación ha generado inconvenientes significativos para los vecinos, quienes deben recibir agua embotellada semanalmente por parte del Ayuntamiento. David Romero, residente de la aldea, ha expresado su frustración, señalando cómo el problema ha impactado incluso su actividad económica, obligándolo a cerrar una casa rural que gestionaba. Las mediciones de nitratos han fluctuado a lo largo de los años, registrando 48 mg/litro en 2025 y alcanzando el límite de 50 mg/l en 2024.
El alcalde de Castillo de Locubín, Cristóbal Rodríguez, ha anunciado que una solución está en camino. Se ha realizado una nueva captación de agua y se instalarán bombas gracias a una subvención de emergencia de la Diputación de Jaén. Se espera que estas obras, ya licitadas, resuelvan el problema en los próximos meses. Mientras tanto, el suministro gratuito de agua embotellada para consumo humano continuará.
Además de los nitratos, los cortes de agua son otro desafío recurrente. Algunos vecinos, como David Romero, han tenido que implementar soluciones propias, como la instalación de grupos de presión y depósitos, para asegurar el funcionamiento básico de sus hogares. La comunidad de Los Chopos, que ha visto un aumento de población, considera inaceptable vivir en el siglo XXI sin acceso a agua potable del grifo, una situación que atribuyen al abandono y al deterioro de los servicios básicos.




