La investigación, llevada a cabo por el Grupo de Protección de la Naturaleza (Gruprona) desde febrero, ha culminado con la identificación de los presuntos responsables y la apertura de expedientes sancionadores. Los vertidos, detectados en el Polígono Industrial Guadalhorce y el barrio de Campanillas, suponen una infracción grave de la normativa municipal.
El primer caso surgió tras una denuncia ciudadana alertando de cajas de marisco y pescado en descomposición en el Polígono Industrial Guadalhorce. Los agentes encontraron más de 200 kilos de producto en mal estado, principalmente pulpo. La investigación reveló que el pescado había sido devuelto por clientes a una distribuidora local por no estar en condiciones para la venta.
La identificación de la empresa responsable fue compleja debido a datos de registro inexactos. Con la colaboración de técnicos veterinarios del Servicio de Sanidad y Consumo del Ayuntamiento de Málaga, se logró identificar a tres empresas implicadas y al presunto responsable del vertido. Los residuos fueron retirados y la zona saneada por los servicios municipales.
Paralelamente, se investigó un segundo vertido en Campanillas, donde una distribuidora abandonó más de 150 cajas de alimentos caducados hace más de dos años. En este caso, el responsable de la empresa reconoció los hechos tras ser identificado por los propios residuos.
El abandono de residuos alimentarios en espacios públicos supone una infracción grave de la normativa municipal, y que los infractores están obligados a reparar los daños causados.
La Policía Local recuerda que este tipo de vertidos, además del impacto ambiental y sanitario, puede generar riesgos para la salud pública si los residuos no se retiran con rapidez. Las investigaciones coordinadas entre el Gruprona y los inspectores veterinarios del Ayuntamiento fueron clave para determinar la trazabilidad de los productos y localizar a sus distribuidores.




