El acto, promovido por el Ayuntamiento de Zufre, reunió a representantes institucionales, familiares y responsables del proceso de recuperación memorialista desarrollado en el cementerio municipal. Entre los asistentes se encontraba Lourdes Moya, fiscal delegada de Derechos Humanos y Memoria Democrática de la Fiscalía Provincial de Huelva, así como el alcalde del municipio, Santiago González.
Antonio Carrascal Lema tenía 32 años cuando fue fusilado el 29 de septiembre de 1936. Nacido en Higuera la Real, era bracero y tuvo una destacada implicación en la vida pública local, presidiendo desde 1933 la Oficina de Colocación Obrera y formando parte de la corporación provisional del Ayuntamiento.
Sus restos fueron hallados en 2024 durante excavaciones arqueológicas en la fosa número 4 del camposanto municipal, junto a otros dos hombres. La intervención documentó pruebas directas de violencia, como un cable de cobre rodeando sus muñecas atadas a la espalda y un proyectil alojado en el cráneo.
La identificación genética, realizada por la Universidad de Granada, es la primera positiva obtenida en las exhumaciones de Zufre, un avance que para la familia significa "recuperar una historia arrancada violentamente y cerrar una herida abierta durante generaciones".
Los trabajos arqueológicos desde 2024 han exhumado 18 víctimas de la Guerra Civil en ocho fosas comunes en el cementerio de Zufre. Actualmente se excavan tres nuevas fosas con otros tres individuos.
La entrega de los restos de Antonio Carrascal Lema simboliza el avance de las políticas de memoria democrática en la provincia de Huelva, devolviendo dignidad a una víctima cuyo nombre se pronunció públicamente en el municipio donde fue asesinado.




