La tarde de ayer, un suceso en la biblioteca de la Universidad de Jaén causó inquietud entre los estudiantes. Una joven alertó al personal de seguridad al acusar a un hombre de presuntamente tomarle fotografías por debajo de la mesa.
El personal de seguridad activó de inmediato el protocolo establecido por la institución para este tipo de situaciones. La Policía Nacional se personó en el lugar y trasladó al individuo a dependencias policiales para su identificación.
El incidente provocó el desalojo temporal de la biblioteca mientras los agentes buscaban el teléfono móvil del sujeto, que fue localizado posteriormente. La investigación policial se centra ahora en determinar el contenido del dispositivo para esclarecer si existen imágenes comprometedoras, aunque por el momento no hay resolución judicial.
Desde la universidad se ha subrayado que los protocolos de actuación ante estos incidentes funcionaron correctamente, si bien el suceso ha generado preocupación entre la comunidad estudiantil del campus.




