La asociación ha trasladado los hechos, ocurridos en la mañana del pasado jueves, a la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, al Seprona y a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG). Solicitan que se abran los expedientes sancionadores correspondientes y se tomen medidas para evitar alteraciones graves en el dominio público hidráulico.
Se recuerda que la trucha común (Salmo trutta) está catalogada oficialmente como 'En Peligro de Extinción' en Andalucía, un nivel de amenaza comparable al del águila imperial ibérica. El declive de la especie se atribuye a la contaminación, la alteración de cauces y la desecación de ríos por extracciones para uso humano e hidroeléctrico.
La asociación señala que el Organismo de Cuenca competente, la CHG, establece un 'Caudal Mínimo Ecológico' para garantizar la conservación del ecosistema y sus habitantes, especialmente especies amenazadas. Sin embargo, en el caso del río Dílar, el tramo a su paso por Otura carecía de caudal, incumpliendo presuntamente los 312 litros por segundo exigidos en el tramo bajo.
Somos Río Dílar critica que la CHG no está atendiendo a las exigencias europeas para mejorar el estado de los ríos españoles y que su aplicación de la responsabilidad en el régimen de caudales mínimos es insuficiente.
La solución propuesta por la asociación no es enfrentar usos y conservación, sino buscar un punto intermedio dialogado. Proponen un foro que incluya a la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente, la CHG, usuarios del agua y asociaciones conservacionistas, para compaginar el uso del agua con la conservación del río como dominio público.




