La propuesta surge de la observación de las necesidades del alumnado de Ciencias de la Salud, quienes, a pesar de su vocación, a menudo carecen de estrategias para gestionar el sufrimiento humano al que se enfrentan en su día a día. Un profesor de la asignatura de Enfermería de Salud Mental ha sido el impulsor de este espacio de escucha y apoyo mutuo.
“"A la gente le gusta la carrera, pero nadie les ha enseñado cómo autocuidarse. Cuando tratan con el sufrimiento humano les afecta y no saben mirar hacia donde tienen que mirar."
El programa, denominado Programa de Acompañamiento y Autocuidado en Prácticas Clínicas, se estructura en cuatro sesiones que se desarrollan desde marzo hasta el final del curso. Participa un grupo reducido de 20 estudiantes, lo que permite un abordaje personalizado de las experiencias vividas en las prácticas y el entrenamiento en habilidades de autocuidado, como la gestión del estrés y el establecimiento de límites saludables.
Esta iniciativa, que forma parte del Plan de Acción Tutorial del centro universitario, busca transformar la inseguridad en confianza profesional. Antes de acceder, los participantes deben completar un cuestionario que evalúa su situación emocional, incluyendo cambios en el apetito o el sueño, y la presencia de ansiedad o ganas de llorar en el entorno de las prácticas. La confidencialidad es un pilar fundamental en todas las sesiones.
Con una clara vocación de continuidad, el programa se repetirá en septiembre y se espera que se mantenga a lo largo de todo el curso académico, con el respaldo del Decanato. La alta demanda de la carrera de Enfermería en la Universidad de Granada, con una nota de corte elevada, subraya la importancia de preparar a estos futuros profesionales no solo académicamente, sino también emocionalmente para los desafíos de su profesión.




