El centro de salud de Atarfe ha visto mermada su flota de ambulancias desde la medianoche hasta las ocho de la mañana, contando ahora con una unidad menos. Esta situación, que se suma a la escasez de personal sanitario de cara al verano, genera una gran preocupación entre los profesionales y los residentes de la zona.
La retirada de esta ambulancia no medicalizada podría obligar al cierre temporal del centro ante la imposibilidad de atender adecuadamente a una población que supera las 40.000 personas, incluyendo los municipios de Atarfe y Albolote.
Mientras la Junta de Andalucía defiende que se trata de una reorganización de recursos y no de una pérdida, los sanitarios del centro se han movilizado para exigir la restitución de la ambulancia nocturna. Hasta ahora, además de esta unidad, disponían de una UVI móvil medicalizada.
El problema radica en que la UVI móvil, al ser medicalizada, requiere la presencia de un técnico y un médico, dejando al personal del ambulatorio en una situación precaria para cubrir la demanda nocturna, que se considera razonable.




