El fuego, declarado este sábado, ha llevado al confinamiento de la población de Pinos del Valle. Algunos residentes, desde las inmediaciones de la zona afectada, siguen con preocupación la evolución de las llamas. José Luis, cuya madre tuvo que abandonar el pueblo, expresa la nerviosismo familiar: "Están nerviosos porque ya es el segundo fuego en cuatro años". Su principal inquietud es que el incendio avance hacia las zonas habitadas y afecte a otros municipios.
Desde fuera, José Luis siente impotencia al ver arder de nuevo el entorno: "Impotencia de no saber por qué ha pasado, de ver otra vez cómo es en mi pueblo y no poder hacer nada". Recuerda que la zona ya sufrió otro incendio hace cuatro años, quemando el monte, y desconoce el origen del fuego actual.
Miguel Ángel Sánchez divisó el incendio desde La Albuñuela mientras realizaba una ruta senderista. A las doce y media, observó una "gran columna de humo". Aunque la evolución durante la tarde parecía más favorable que por la mañana, reconoce el impacto visual del paisaje quemado: "Lo ves así tan negro y dices: ostras, pues está cambiado, está diferente, está arrasado". La zona, que antes era "todo verde" de pinares y monte bajo, ahora aparece "negra".
Antonio Castillo, vecino de Melegís, se acercó a la zona y calificó la situación de "impresionante". Agradeció la labor de los medios de extinción, especialmente los vehículos aéreos, que fueron aplaudidos por los presentes. Observó una evolución positiva en una ladera, creyendo que el fuego podría controlarse pronto gracias a los helicópteros. Castillo también recordó un incendio similar ocurrido hace siete años.
El acceso a Pinos del Valle permanece restringido por controles de seguridad de la Guardia Civil. Mientras los equipos de extinción trabajan, los vecinos siguen pendientes de un incendio que pone a prueba a una zona marcada por episodios forestales en los últimos años en la provincia de Granada.




