Más allá de sus playas y celebraciones, España cuenta con un repertorio de normativas sorprendentes que pueden acarrear multas por acciones cotidianas. Desde la imposibilidad de morir en Lanjaron hasta la prohibición de construir castillos de arena en Tenerife, estas leyes, a menudo nacidas de circunstancias específicas o como medidas de protesta, siguen vigentes en algunos casos.
En Lanjaron, Granada, la ley de 1999 insta a los residentes a 'permanecer vivos' debido a la falta de espacio en el cementerio. En las costas, como en Tenerife, los castillos de arena están prohibidos, y en la Costa Blanca, se exige aplanarlos antes de irse. En Villanueva de la Torre, los ladridos de perros están vetados entre las 14:00 y las 16:00, y por la noche, mientras que una norma aún más peculiar prohíbe tirar residuos radiactivos en los contenedores locales, a pesar de no existir instalaciones nucleares en el municipio.
Otras normativas incluyen la prohibición de tender ropa visible desde la vía pública en algunas zonas de Castilla-La Mancha, bajo multa de 750 euros, y la restricción de jugar a las dominós en cafés al aire libre en Sevilla, debido a su ruido. En ciudades como Madrid, Mojacar y Ciudad Real, correr, patinar o bailar claqué dentro de edificios de apartamentos está prohibido para mantener la paz vecinal.
Las infracciones de tráfico también tienen su cuota de originalidad: mantener relaciones sexuales en un coche puede costar 750 euros en Granada o Malaga, y en Valencia, un conductor fue multado por 'distraerse al volante'. Dormir en el coche o en cualquier lugar público está prohibido en Bilbao, al igual que bañarse en fuentes o lavar calcetines en público.
En cuanto a nombres, España prohíbe aquellos considerados inapropiados como Judas, Caín o Lenin. Los conductores que usen gafas deben llevar siempre un par de repuesto en el coche, so pena de multa. Finalmente, en algunas comunidades de propietarios de zonas turísticas como Marbella o Torrevieja, se prohíben adornos de jardín como flamencos o gnomos para 'mantener la armonía estética'.




