La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) de Granada ha alertado de que numerosas bodegas han reducido o paralizado la compra de uva. Los últimos datos de la Organización Interprofesional del Vino de España (OIVE) indican que el consumo de vino cayó un 7,3% entre enero y mayo, lo que equivale a casi 95 millones de botellas menos en el mercado.
Esta tendencia se ha acentuado en los últimos meses, afectando especialmente a los vinos tintos y rosados con un descenso del 13%, mientras que los blancos experimentan un ligero crecimiento. Las bodegas granadinas también perciben esta evolución.
En la provincia, se calcula una cosecha cercana a los tres millones de kilos de uva. Sin embargo, la principal preocupación reside en la comercialización. El secretario general de UPA, Nicolás Chica, advierte que el problema ya no es el precio, sino que muchos agricultores no encontrarán comprador para su cosecha.
Alberto García, viticultor y propietario de la Bodega García Verdevique en la Sierra de la Contraviesa, confirma la tendencia general, señalando que las ventas en hostelería han disminuido mientras que las de tienda se mantienen o suben. Atribuye parte del problema al encarecimiento del vino en la restauración.
La Sierra de la Contraviesa ha visto reducir sus hectáreas de viñedo de 3.000 en los años 90 a unas 700-800 actuales, debido a la dificultad del cultivo y la competencia de grandes zonas productoras. Algunas bodegas buscan diferenciarse con variedades autóctonas, pero el sector coincide en que esta estrategia no resolverá la crisis por sí sola.




