El fuego se originó en la parte más oriental de la ladera, en una zona próxima a viviendas situadas en la confluencia de la calle El Dornajo con Río. La rápida intervención de un vecino, alertado por otros residentes, que utilizó una manguera, fue crucial para evitar que las llamas llegaran a su casa mientras se alertaba a los servicios de emergencia.
Varias dotaciones de los Bomberos de Granada se desplazaron al lugar para sofocar las llamas. El incendio se produjo cerca de una explanada utilizada habitualmente como aparcamiento, lo que provocó que numerosos usuarios retiraran sus vehículos ante la alarma generada. La densa columna de humo se extendió a otras zonas cercanas de la capital como Bola de Oro, Vergeles, Zaidín o Centro.
No se han registrado daños personales. Según relatan los vecinos, es un suceso recurrente que arde anualmente en esta zona, generalmente de noche, provocando momentos de tensión. Agentes de la Policía Local, Policía Nacional y Guardia Civil también acudieron al lugar para esclarecer las causas del suceso.




