Desde primera hora de la tarde, voluntarios de Cáritas y AdHoc se encargaron de pintar las caras y brazos de los asistentes con las características manos del personaje en diversos colores. Protección Civil preparó pulseras identificativas para los más pequeños, mientras efectivos de Cruz Roja velaban por la seguridad entre la multitud.
Alrededor de las 20:00 horas, hizo su entrada el Cascamorras de Honor, portando la bandera de la Virgen de la Piedad, y protegido por miembros de la Asociación Multicultural, organizadora del evento. Minutos antes, apareció "Yolopinto", una gran mano de Cascamorras que capturó la atención de los niños y se convirtió en un foco fotográfico.
Samaniego, figura central, prendió cintas a la bandera, recibió un recuerdo de una familia de Baza y se tomó numerosas fotografías.
Poco después de las 20:30 horas, la comitiva se trasladó a la Plaza de San Antón. Allí, Miguel, acompañado por su familia, lanzó tres cohetes que marcaron el inicio de la carrera, al grito de los mensajes tradicionales. La jornada estuvo marcada por la emoción, el respeto, las risas y la alegría.
La celebración incluyó la primera jura de bandera en los Caños Dorados, culminando en la puerta del convento. Tras un momento de recogimiento ante la Piedad, se produjo la despedida, con la promesa de que la historia se repetirá al día siguiente por la tarde.




