La Ermita de Santa Ana, coronada por una cúpula redonda, se alza en el punto más elevado de Chiclana de la Frontera. Este enclave, uno de los 'siete lugares mágicos' de la localidad gaditana, tiene una historia que se remonta a una antigua torre de vigilancia del siglo IX, desde donde se oteaba el horizonte en busca de barcos vikingos.
Hoy, la Costa de la Luz, que se extiende desde Tarifa hasta Huelva, pasando por ciudades como Cádiz, se caracteriza por su belleza y su relativa ausencia de turismo masificado, a diferencia de otras zonas como Sevilla o Málaga. Sin embargo, el reciente anuncio de la aerolínea Jet2 de abrir nuevas rutas a Jerez, con la previsión de 30.000 británicos semanales, genera cierta inquietud.
Esta zona, que ha logrado esquivar los efectos negativos del turismo de masas, ofrece joyas por descubrir. Las playas de Chiclana, de ocho kilómetros, y las rutas de bodegas y salinas son frecuentadas principalmente por españoles, muchos de ellos procedentes de Sevilla y otras regiones del interior. El casco histórico de Chiclana conserva vestigios de la época musulmana, como el Arco Torre del Reloj, y terrazas donde disfrutar de cañas y tapas.
En contraste con la saturación de la Costa del Sol, lugares como San Fernando, antigua ciudad naval, mantienen un ambiente auténtico. Conectada a Cádiz y Jerez por un sistema de tranvías, San Fernando fue sede del primer parlamento español, las Cortes de Cádiz, en el siglo XIX. La localidad también es conocida por ser la cuna del cantaor flamenco Camarón de la Isla, cuya casa se ha convertido en un santuario.
Más al sur, Rota, otra ciudad naval, alberga playas de arena blanca y una gran base naval estadounidense. La presencia de la Sexta Flota de EE. UU., con cuatro destructores Aegis, se integra en la comunidad local, creando un ambiente que algunos describen como 'Costa Americana', con presencia de diners y bares de estilo irlandés.
Chipiona, por su parte, se ha convertido en la primera comunidad 'preparada para tsunamis' de España, tras instalar señales y planes de evacuación. A pesar de la ausencia de tsunamis, unas inusuales lluvias de finales de junio provocaron la aparición de caracoles en el menú de los restaurantes locales, como en el Pide Y Come, regentado por Paco y Caridad, quienes prefieren no revelar sus recetas secretas.
Ante la perspectiva de un aumento del turismo extranjero, los residentes locales muestran una actitud de apertura, considerando que puede ser beneficioso para la economía de la región.




