El Equipo de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Comandancia de la Guardia Civil de Córdoba ha puesto en marcha una investigación contra un ciudadano por un presunto delito contra la flora y fauna. La causa es la tenencia ilícita de una tortuga de espolones africana, una especie protegida.
La actuación se inició gracias a la colaboración ciudadana. Un particular alertó a la Central COC de la Guardia Civil sobre la presencia de una tortuga de grandes dimensiones que podría estar perdida o abandonada en el término municipal de Córdoba.
Una patrulla del Seprona se desplazó al lugar y confirmó que se trataba de un ejemplar de más de 35 kilos. Tras las primeras gestiones para identificar al animal y localizar a sus posibles propietarios, un informe técnico de la Dirección General de Biodiversidad, Bosques y Desertificación, dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miterd), confirmó que era una tortuga de espolones africana (Centrochelys sulcata), una especie protegida.
La Guardia Civil localizó al propietario del animal, quien no pudo acreditar la legalidad de su tenencia ni demostrar que la tortuga no procedía de capturas ilícitas en su hábitat natural. La tortuga fue intervenida de forma cautelar y trasladada al Centro de Conservación Zoo de Córdoba, un centro habilitado para el rescate de especies CITES, donde recibe cuidados especializados.
Las diligencias instruidas en este caso han sido remitidas al juzgado competente en Córdoba para su tramitación.




