El asfalto de la A-4 se convirtió en una trampa de metal para nueve personas en la tarde del martes. Lo que se preveía como un viaje habitual hacia Madrid, se transformó en un estruendo de cristales y frenazos cuando un camión de gran tonelaje impactó contra cuatro turismos. El choque, de gran violencia, dejó escenas de angustia con ocupantes atrapados en sus vehículos, mientras los alimentos que transportaba el camión quedaban esparcidos por la vía.
A las 15:44 horas, el silencio de la autovía se rompió en el kilómetro 399. Los conductores que presenciaron el suceso alertaron al 112, describiendo una situación caótica: un tráiler cargado de víveres había arrollado a varios coches. El pánico se apoderó de los testigos al ver que las víctimas no podían salir, con las puertas deformadas por la fuerza del impacto, sellando el destino de los heridos dentro de habitáculos reducidos a chatarra en cuestión de segundos.
La intervención de los servicios de emergencia fue crucial. Los Bomberos de Córdoba trabajaron intensamente con herramientas de corte para liberar a los atrapados. Los efectivos sanitarios atendieron a los nueve heridos en el arcén, y las ambulancias los evacuaron mientras el tráfico quedaba completamente paralizado, generando kilómetros de retenciones y rostros de incredulidad entre los conductores.
“"Tuvimos que intervenir para ayudar a los afectados a abrir las puertas de sus vehículos que habían quedado bloqueadas."
Fuentes oficiales confirmaron que la vía sufrió cortes puntuales para facilitar la evacuación y la limpieza de los restos del camión. Aunque la circulación ya se ha restablecido, el rastro del siniestro permanece en la memoria de quienes lograron esquivar la tragedia por escasos metros. Nueve personas han sido marcadas por un segundo de fatalidad en una vía que no permite errores, con los coches reducidos a amasijos como mudo testimonio de un accidente que ha conmocionado a la provincia.




