La propuesta de esta nueva línea busca conectar la Bahía de Algeciras con la Bahía de Cádiz, estableciendo una ruta directa tanto para pasajeros como para el transporte de mercancías. Esto, a su vez, fortalecería los enlaces con el Puerto de Algeciras, considerado el más activo de España.
Durante años, la comarca del Campo de Gibraltar ha denunciado la deficiente infraestructura ferroviaria existente. La actual línea Algeciras-Bobadilla, construida en el siglo XIX, es percibida como obsoleta y lenta, atravesando zonas montañosas cerca de Ronda y prolongando significativamente los tiempos de viaje para personas y bienes con destino u origen en el Puerto de Algeciras. Además, esta es la única conexión ferroviaria de la zona con el resto del país.
La idea de una nueva conexión ferroviaria no es reciente. Estudios técnicos que datan de 1999 ya respaldaban la necesidad de una línea entre Algeciras y la provincia de Cádiz, evaluando diversas rutas posibles, incluyendo opciones a través de Medina Sidonia, Tarifa y el Parque Natural de Los Alcornocales. Sin embargo, a pesar de los años transcurridos, el proyecto no ha avanzado y no hay indicios claros de su implementación a corto plazo.
“"La región sufre un 'aislamiento ferroviario histórico' y las mejoras previstas en la ruta de Bobadilla no resolverán el problema por sí solas."
El debate ha resurgido en la esfera pública durante la campaña electoral andaluza, con varios partidos políticos apoyando planes de inversión ferroviaria en el Campo de Gibraltar. Un informe reciente, elaborado para la Asociación Española de Transporte (AET), destacó el 'aislamiento ferroviario histórico' de la región y argumentó que las mejoras en la ruta de Bobadilla no serían suficientes. El informe propone una moderna línea de tráfico mixto que conecte Algeciras con San Fernando y Jerez, diseñada para servicios de pasajeros y trenes de carga pesada.
Los defensores del proyecto señalan que esta línea mejoraría las conexiones para casi un millón de residentes, aliviaría la congestión en carreteras como la A-7 y la N-340, y fortalecería los vínculos con el resto de España. Además, se considera un paso importante hacia una futura conexión fija entre España y Marruecos a través del Estrecho de Gibraltar, aunque este último es un objetivo a largo plazo. Grupos empresariales locales sostienen que el principal obstáculo es político, acusando a los gobiernos de no priorizar las necesidades de transporte de la región.




