Tras partir el pasado martes 19 de mayo, los romeros gaditanos han completado su viaje a la aldea almonteña, donde rindieron homenaje a la Virgen del Rocío. Atrás quedan los días de camino, marcados por el sonido de los tamboriles que acompañaban al Simpecado de la hermandad, las promesas, plegarias y las lágrimas de emoción vividas frente a la imagen de la Virgen.
A su llegada a Cádiz, tras cruzar el puente Carranza, los romeros fueron recibidos por familiares, vecinos y devotos. El recorrido procesional incluyó calles emblemáticas como Zarza, Avenida Periodista Beatriz Cienfuegos, Avenida Cayetano del Toro, Avenida Ana de Viya, calle Trille, Avenida María Auxiliadora y calle Poeta Nieto, finalizando en la iglesia de San José.
Al caer la tarde, el Simpecado emprendió su último trayecto hacia la casa de hermandad, situada en la calle García Gamero, poniendo el broche final a una experiencia que quedará grabada en la memoria de todos los participantes.




