La Diputación de Cádiz ha aprobado una partida de 297.000 euros destinada a ayudas para combatir la pobreza energética entre las familias más vulnerables de la provincia. Un total de 37 localidades, incluyendo los 30 municipios con menos de 20.000 habitantes y 7 entidades locales autónomas, se han adherido a esta iniciativa.
Este fondo, gestionado por el Área de Servicios Sociales, Familias e Igualdad, forma parte de un Plan Estratégico que lleva una década en funcionamiento. Una vez que la Diputación transfiere los fondos a los ayuntamientos, son los servicios sociales comunitarios locales quienes evalúan las solicitudes. Los profesionales verifican la situación económica y familiar de cada unidad de convivencia para determinar la elegibilidad de las ayudas.
El estudio para la concesión de estas ayudas considera no solo los ingresos, sino también otras circunstancias relevantes. Se evalúa si algún miembro de la unidad familiar tiene reconocido un grado de discapacidad o dependencia, si existen personas electro-dependientes (que requieren equipos médicos como diálisis o respiradores), si hay víctimas de violencia de género, si son usuarios de Servicios Sociales o si pertenecen a familias monoparentales, entre otros supuestos.
El objetivo principal es facilitar el pago de los suministros básicos de electricidad, gas y agua. Además, el fondo puede cubrir la adquisición de elementos de bajo consumo como bombillas, radiadores, ventiladores o aires acondicionados portátiles, mejorando así las condiciones de habitabilidad.
La red de Servicios Sociales Comunitarios, en colaboración entre la Diputación y los Ayuntamientos, constituye la estructura fundamental de atención a las personas en situación de vulnerabilidad o riesgo de exclusión social. Los profesionales de esta red informan sobre las prestaciones disponibles, valoran las necesidades de las familias y ofrecen orientación y asesoramiento para mitigar sus dificultades, promoviendo al mismo tiempo su autonomía e inclusión social.




