La capital gaditana fue el escenario elegido para la “despedida chiquita” de Antílopez, un evento que sus integrantes describieron como una forma de fijar el legado de sus canciones. Para el dúo, Cádiz representa un “origen” y una “lanzadera” en su carrera, lo que hizo que este concierto final, parte de la gira Vida y obra, tuviera un significado especial en este emblemático lugar.
El estilo de Antílopez, caracterizado por el juego de palabras, melodías y una profundidad intelectual disfrazada de ligereza, siempre ha conectado con la esencia de la región. Sus actuaciones se distinguen por un humor constante y una crítica social aguda, sin dejar indiferente a nadie, como se evidenció en este último encuentro con su público.
“"Ji ji, ja, ja, pero te la meten."
El concierto, de dos horas de duración, no dio tregua ni en el aspecto musical ni en el lírico. La actuación estuvo cargada de ironía y referencias culturales, incluyendo alusiones a otros artistas y a la propia exigencia del público. La setlist se dividió en dos partes, una dedicada al “legado” y otra a lo “deseado”, comenzando con temas como Prefiero y Musa en paro busca poeta, y culminando con Vuélcalo to ya, dejando al Falla rendido y emocionado.
Entre los mensajes clave transmitidos a través de sus canciones, se destacaron críticas a la industria musical actual, un mensaje para la juventud sobre el esfuerzo y el respeto al flamenco auténtico, diferenciándolo de las tendencias modernas. Temas como Vals para ballet de panza contemporánea, Una vez visto, San nosotros, La fiebre del lodo y Esta canción formaron parte de lo que Antílopez quiso comunicar al mundo.
El repertorio también incluyó canciones que el dúo sabía que su público deseaba escuchar, como Desde cero maridado con Mentira, Carta pa mi Chari, Suerte, Canción privada, Dolerá, Loco me llaman y La gatita presumida. Aunque el tiempo fue limitado, la palabra, despojada de música, también fue protagonista, dejando a los asistentes con ganas de más, recordando los inicios del dúo con solo dos guitarras y dos voces.




