El escritor Pablo Álvarez presentó su novela 'La necesidad de amar', ganadora del Premio Azorín, en la Biblioteca Villaespesa de Almería, en un acto organizado por Diario de Almería.
El autor cordobés Pablo Álvarez compartió detalles sobre su primera novela, La necesidad de amar, galardonada con el Premio Azorín, durante un evento literario celebrado en la Biblioteca Villaespesa de Almería. La actividad formaba parte del ciclo 'Diario de los Libros', organizado por Diario de Almería.
Álvarez, quien también ha sido editor y agente literario, relató cómo el impulso de escribir una novela surgió tras un premio recibido en su infancia y la posterior reflexión sobre el paso del tiempo y el miedo al juicio editorial. "O lo haces ahora o ya no lo vas a hacer", confesó sobre el momento en que decidió atreverse a publicar su obra.
Con 28 años, Álvarez fue el director editorial más joven de España. Ahora, en su faceta de escritor, se siente "mucho más vulnerable que cuando tengo que defender los libros de mis autores", admitió.
“"Para mí el amor es la esencia de la vida y yo creo que necesitamos amar y ser amados. De ahí también lo que tiene que ver con el título. Y, por otro lado, creo que está muy desvirtuado como muchos valores que hemos perdido. En el título de alguna forma, quería hacer un reclamo a que hay que amar y hay que tratarse con amor y con cariño."
El autor expresó su predilección por las novelas de formación, destacando su capacidad para retratar los momentos de transición de la juventud a la madurez y cómo permiten al personaje enfrentarse a los "grandes avatares de la vida".
La inspiración para la novela surgió durante un viaje a la Academia de España en Roma, un monasterio franciscano gestionado por el gobierno español. Allí, Álvarez descubrió la tumba de Beatriz Cenci, cuya trágica historia inspiró parte de la trama.
Álvarez describió la novela como "muy reivindicativa", haciendo un llamado al amor en "todas sus formas", incluyendo una historia de amor con un "trío" que buscaba ser sensual sin caer en lo morboso. La obra fue sometida a una "labor muy laboriosa" de corrección para asegurar una lectura "fácil" a pesar de su "mucho contenido".
“"Yo siempre tengo una máxima como editor que es que si emociona, funciona."
Considera la escritura de una novela un "acto de valentía", especialmente al "compararse o ponerse al lado" de otros autores consolidados. Inicialmente pensó en autopublicarla, pero la emoción que le provocó el manuscrito lo llevó a presentarla al Premio Azorín.
Sobre la concentración necesaria para escribir, Álvarez admitió que le "cuesta muchísimo" enfocarse en una sola tarea, dado que se encuentra "en cien mil cosas a la vez", desde ver series hasta usar redes sociales.
El autor subrayó su intención de que el lector "entendiera bien, la disfrutara y se emocionara" con la historia. Detalló que la figura de Beatriz Cenci es reivindicada anualmente en Roma, y que su dura historia, incluyendo el trato de la Iglesia, está reflejada en la novela.
La novela aborda el concepto de "culpa", un sentimiento que Álvarez reconoce que le "atormenta bastante". Buscó que los personajes "vibraran, sufrieran y tuvieran motivos para sanar".