La capital almeriense avanza en su transformación urbana con una iniciativa que combina sostenibilidad, comodidad para los ciudadanos y la recuperación de especies vegetales tradicionales adaptadas a las necesidades actuales. El Ayuntamiento de Almería, en colaboración con la empresa encargada del mantenimiento de parques y jardines, ha plantado recientemente más de 35 moreras estériles en el centro de la ciudad.
La elección de la calle Altamira, una de las principales arterias comerciales y residenciales, para esta intervención no ha sido casual. La morera, históricamente ligada a la cría del gusano de seda, ha sido seleccionada en una variedad que no produce el fruto oscuro característico de las especies antiguas. Esta decisión técnica busca evitar las manchas en las aceras, que solían causar suciedad y resbalones, mejorando así la limpieza pública y la experiencia de viandantes y comerciantes.
Estos árboles, de rápido crecimiento y copa densa, proporcionarán una amplia zona de sombra sobre la calzada y las aceras, ofreciendo alivio frente al sol intenso una vez que los ejemplares alcancen su desarrollo completo. Además de su valor estético y de confort, las moreras actúan como pulmones urbanos, contribuyendo a la absorción de dióxido de carbono y a la filtración de partículas contaminantes del aire, especialmente las derivadas del tráfico rodado de la vía.
Esta plantación forma parte de un plan continuo de renovación del arbolado municipal que se está extendiendo a diversos barrios. Recientemente, se llevó a cabo una actuación similar en Ciudad Jardín, donde los vecinos ya disfrutan de la misma especie vegetal.




