Ante el repunte de agresiones al personal sanitario en Andalucía, la Consejería de Sanidad ha anunciado un refuerzo significativo de la seguridad. Desde el pasado 1 de junio, 186 nuevos agentes de la Policía Nacional Adscrita se han sumado a la Unidad Sócrates, un dispositivo especializado en prevenir y actuar contra este tipo de incidentes. Esta es la primera incorporación de efectivos a esta unidad en 13 años.
La decisión responde a una creciente preocupación por la seguridad de los profesionales sanitarios, evidenciada por episodios recientes en centros de salud de la provincia de Sevilla, como en Santa Olalla, La Algaba, Lora del Río y Dos Hermanas. Según datos de 2025, se registraba una agresión a médicos cada poco más de dos días en la comunidad autónoma, lo que supone un aumento del 153% en la última década.
La Unidad Sócrates (Servicio Operativo Contra las Reiteradas Agresiones a Trabajadores y Especialistas Sanitarios) tiene como objetivo principal minimizar y prevenir las agresiones, aumentar la percepción de seguridad en centros sanitarios y hospitales, y fortalecer la cooperación con el Servicio Andaluz de Salud y las fuerzas de seguridad.
Se trata de cuidar a quienes nos cuidan
El consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias en funciones, Antonio Sanz, ha destacado que el refuerzo busca mejorar la prevención y la coordinación ante episodios de violencia, identificando centros con mayor conflictividad para priorizar la presencia policial preventiva.
El Sindicato Médico de Sevilla ha denunciado una 'preocupante sucesión' de incidentes, incluyendo amenazas, insultos y agresiones físicas. La Unidad Sócrates, mediante un análisis dinámico de riesgos, prioriza la presencia policial en centros con alta incidencia de conflictos y mantiene contacto con directivos y personal de seguridad para recopilar información y planificar actuaciones.
Entre sus funciones, la unidad realiza entrevistas con responsables de centros sanitarios, contactos con vigilantes de seguridad y apoya a los profesionales agredidos en la tramitación de denuncias. La Junta enmarca esta medida en una estrategia integral de protección del personal sanitario, promoviendo la 'tolerancia cero' frente a las agresiones.




