Tras los fuertes terremotos que sacudieron la capital y el Área Metropolitana de Granada, la histórica chimenea de Fermasa en Armilla, una de las estructuras que registró daños significativos, ha sido revisada por los bomberos. La inspección, realizada el pasado 24 de agosto, determinó la necesidad de retirar la cúpula y la parte superior de la infraestructura para evaluar el alcance exacto de los daños en los ladrillos.
Los seísmos, incluyendo el del 15 de agosto con epicentro en Alhendín y varios de magnitud 4 o superior el 18 de agosto, han dejado grietas y desperfectos en viviendas y edificios de la provincia, afectando también a municipios como Las Gabias, La Zubia y Ogíjares. La chimenea de Fermasa, de 55 metros de altura, sufrió la caída de un trozo de su parte alta y resquebrajaduras, daños que hasta esta semana estaban en lista de espera para ser revisados.
La revisión de la chimenea se consideró de nivel 3 de urgencia por parte de los bomberos, priorizando la inspección de viviendas habitadas. Según Raúl Robles, director gerente de Fermasa, la estructura podría sufrir daños mayores ante un nuevo terremoto de gran magnitud. Tras la inspección, el Ayuntamiento de Armilla ha activado los servicios de una empresa especializada para la recuperación de la chimenea a la mayor brevedad posible.
Estos trabajos permitirán que los próximos eventos y actividades que debe albergar el recinto, actualmente precintado por riesgo, se desarrollen con normalidad. La intervención busca sanear los materiales dañados y asegurar la infraestructura ante futuras réplicas.




