El fuego se inició cuando una máquina recolectora, en plena faena agrícola, rozó un cable de alta tensión situado a baja altura. Las chispas desprendidas prendieron rápidamente en el terreno seco, dando lugar a las llamas.
La intervención inmediata de los propios agricultores presentes en la zona fue crucial para controlar la propagación del incendio. Utilizando sus tractores y otras cosechadoras, crearon cortafuegos y delimitaron el área afectada, facilitando la labor posterior de los bomberos.
Una vez que los servicios de extinción llegaron al lugar, se encontraron con un perímetro ya acotado, lo que permitió sofocar las llamas sin complicaciones adicionales. El Servicio de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamento (Speis) confirmó la extinción total del fuego.




