La academia de danza Mar de Rosas, regentada por dos hermanas autónomas en Alhaurín de la Torre, ha sufrido un robo que ha afectado a su material de trabajo esencial. Los ladrones forzaron la cerradura de la puerta pequeña del establecimiento durante el fin de semana, llevándose dos de los tres altavoces principales para las clases. Además, destrozaron la cámara de videovigilancia y abrieron las cajas registradoras, encontrando solo unas pocas monedas que esparcieron por el suelo.
Rosa López, una de las propietarias, expresó su impotencia ante el suceso: "Somos trabajadoras, autónomas, llevamos luchando muchos años por cumplir nuestro sueño de una escuela de danza; nos ha costado mucho esfuerzo y nos han robado nuestro material de trabajo ¿qué es una escuela de danza sin música?". El robo ha sido denunciado a la Guardia Civil.
La academia, que cumple ocho años en la localidad, se encontraba cerrada por unos días de vacaciones. Fueron las alumnas quienes descubrieron la rotura de la cerradura al acudir a realizar una sorpresa a las propietarias. Al entrar, constataron la falta de los altavoces y los destrozos.
María del Mar, la otra hermana, calcula que los daños y el valor de lo sustraído superan los 1.500 euros, con cada altavoz valorado en unos 500 euros. Ahora, el reto es tener todo listo para el 1 de septiembre, fecha de inicio de las clases. "En dos semanas empezamos, suponemos que los seguros se harán cargo de cubrirlo todo", comentó.
Rosa recordó sus inicios en la danza a los 14 años, con tres alumnas, una de ellas su hermana. "Hemos trabajado y luchado muchísimo", aseguró. Hoy, Mar de Rosas cuenta con más de 300 alumnas y se define como una academia "muy familiar".
Las hermanas han compartido la noticia en redes sociales solicitando ayuda para identificar a los autores. "Nos han robado en @danzamarderosas. Si alguien sabe algo, por favor, hacérnoslo llegar. Se han llevado nuestros equipos de trabajo!!", publicaron, mostrando su tristeza y pidiendo colaboración.
“"No es tanto lo material... Hay gente que tiene poca vergüenza. Nos han robado, somos trabajadoras... Duele. Pero tenemos que solucionarlo en estas dos semanas."
A pesar de la indignación, Rosa muestra determinación: "Me indigna lo que nos han hecho. Pero tengo el suelo, tengo el espejo y volveremos a empezar. Manos no nos van a faltar porque siempre hay gente que nos ayuda".




