La denominada Operación Aragua ha permitido desmantelar una organización que presuntamente captaba a mujeres en situación de vulnerabilidad, tanto en sus países de origen como en España, para obligarlas a prostituirse en pisos ubicados principalmente en Jerez y Málaga.
Las víctimas contraían una deuda de hasta 5.000 euros por su traslado y debían entregar el 50% de los beneficios obtenidos por servicios sexuales. La investigación llevó a registros simultáneos el pasado 20 de mayo en Estepona y dos inmuebles en Jerez de la Frontera.
Durante uno de los registros, se localizó a un menor de 21 meses en condiciones de insalubridad y con restos de cocaína al alcance. El niño fue trasladado a un centro sanitario, donde permanece ingresado tras dar positivo en cocaína y presentar síntomas de abstinencia.
En los pisos de Jerez se identificó a ocho potenciales víctimas, que compartían habitaciones e incluso camas, llegando a interrumpir su descanso para atender a clientes. Eran obligadas a prostituirse las 24 horas del día, se les incitaba al consumo de estupefacientes y permanecían bajo vigilancia constante mediante cámaras de seguridad.
Los dos detenidos fueron puestos a disposición judicial el pasado 22 de mayo, decretándose su ingreso en prisión.




