Los agentes han localizado y desmantelado un total de seis cajas de seguridad que se habrían empleado para ocultar la sustancia estupefaciente y recoger el dinero de los compradores, según ha informado el cuerpo policial. Estos dispositivos se confundían fácilmente con las cajas de llaves habituales para el alquiler vacacional, pasando desapercibidos en zonas de la ciudad con alta concentración de este tipo de viviendas.
La investigación se inició a raíz de informaciones vecinales que alertaban sobre movimientos y prácticas sospechosas en torno a estas cajas. Los agentes comprobaron que, si bien en las áreas con apartamentos turísticos existe un flujo constante de personas, algunos de estos dispositivos tenían una finalidad ilícita.
El método de venta operaba a través de una aplicación móvil. Los compradores solicitaban la marihuana y, una vez introducida la sustancia en la caja por el distribuidor, se les facilitaba la ubicación y la combinación para abrirla. Posteriormente, el comprador debía depositar el importe acordado en la misma caja, permitiendo así la transacción sin contacto directo entre las partes.
Durante un dispositivo de vigilancia, los investigadores observaron al sospechoso mientras manipulaba una de las cajas, depositando en su interior un sobre de plástico termosellado. Poco después, otra persona llegó al lugar, presuntamente para adquirir la droga y depositar los 30 euros correspondientes al pago.
Las pesquisas policiales permitieron identificar y detener al presunto responsable, un hombre de 25 años, que ha sido puesto a disposición de la autoridad judicial. La operación ha logrado desmantelar hasta seis puntos de intercambio que se camuflaban entre las cajas de llaves legítimas, aprovechando su presencia habitual en zonas turísticas de Málaga.




