La Basílica Paleocristiana de Coracho, un enclave arqueológico en Lucena, cuenta ahora con un nuevo atractivo: una exposición permanente de mosaicos. Este proyecto, impulsado por el Ayuntamiento de Lucena, ha transformado durante ocho semanas el lugar en un espacio de creación artística y encuentro patrimonial.
Un total de 40 personas, 30 adultos y 10 niños, han participado en la elaboración de las piezas, inspiradas en la historia y el significado de la propia basílica. La iniciativa ha combinado formación artística, conocimiento del patrimonio y participación ciudadana, ofreciendo una nueva forma de acercarse a este espacio arqueológico.
El resultado final consta de siete paneles de gran formato y una octava pieza creada por los niños. En su conjunto, se han utilizado aproximadamente 12.000 teselas de cerámica, piedra, mármol y vidrio, colocadas manualmente para construir un relato visual vinculado a la Basílica de Coracho.
Durante la presentación, se destacó el carácter transversal del proyecto, que ha contado con la colaboración de distintas áreas municipales y la implicación de los participantes. El alcalde de Lucena, Aurelio Fernández, junto a la concejala de Patrimonio Histórico-Artístico, Charo Valverde, y Rocío Florido, promotora del proyecto, resaltaron el componente humano y la oportunidad de que los vecinos se apropien del patrimonio a través del arte.
Aurelio Fernández agradeció el trabajo de Estudio Musivaria y la implicación de todos los participantes, subrayando la importancia de seguir vinculando la Basílica de Coracho a actividades culturales y de participación ciudadana para aumentar su visibilidad.
El acto concluyó con la entrega de certificados y la presentación de los mosaicos, que permanecerán instalados de forma permanente para disfrute de los visitantes.




