La nueva regulación establece el uso obligatorio del casco de protección para todos los conductores y fija en 15 años la edad mínima permitida para manejar estos dispositivos. Asimismo, se exige el uso de prendas reflectantes durante la noche o en situaciones de baja visibilidad, siendo este requisito permanente para los profesionales del reparto.
En cuanto a la documentación, los usuarios deberán tramitar el registro oficial en la DGT, que conlleva una tasa de 8,67 euros, y portar la etiqueta identificativa en la parte trasera del vehículo. Además, es imperativo contratar un seguro de responsabilidad civil, para cuya emisión las aseguradoras solicitarán el número de registro previo.
La normativa prohíbe circular por aceras, zonas peatonales, autopistas o túneles urbanos, limitando el uso a calzadas y vías ciclistas. Se mantienen las restricciones sobre el transporte de pasajeros, el uso de auriculares o móviles, y se aplican los límites de alcohol y drogas vigentes para el resto de conductores.




