El Burgo defiende la quema de la efigie de Netanyahu como tradición centenaria
La alcaldesa de la localidad malagueña de El Burgo ha defendido la quema de una efigie del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, durante la Semana Santa, calificándola de tradición arraigada.
Por Inmaculada Reyes Aguilar
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Imagen de una efigie parcialmente quemada en una plaza de pueblo durante una celebración.
La alcaldesa de El Burgo, Marilo Narvaez, ha defendido la quema de una efigie del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, durante las celebraciones de Semana Santa, asegurando que se trata de una tradición local con más de un siglo de historia.
El incidente, que tuvo lugar en El Burgo, una localidad cercana a Málaga, ha provocado una fuerte reacción por parte de Israel. El Ministerio de Asuntos Exteriores israelí convocó al encargado de negocios de España para una reprimenda formal, condenando el acto como un “horrible odio antisemita”.
La figura, de siete metros de altura, fue detonada con 14 kilogramos de pólvora en medio de vítores de la multitud congregada. Sin embargo, los funcionarios locales han rechazado las acusaciones de antisemitismo, insistiendo en que el acto es un ritual de Pascua de larga tradición.
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"No esperábamos en absoluto esta reacción. Esto ha estado ocurriendo durante un siglo y no pensamos que llegaría a esto."
La alcaldesa Narvaez enfatizó que la comunidad de El Burgo no es antisemita y se describe como “abierta, acogedora y amante de la paz”. Explicó que la efigie representa los aspectos negativos que la gente desea dejar atrás, y la elección de Netanyahu se hizo para condenar el genocidio y la guerra.
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"Decidimos crear un muñeco que condenara el genocidio y la guerra. No creo que haya habido nada más relevante este año. El año que viene, continuaremos con nuestras tradiciones."
Este suceso ha exacerbado aún más las ya tensas relaciones entre España e Israel, que se han deteriorado en el contexto de los conflictos en Oriente Medio. España, bajo el gobierno de Pedro Sánchez, ha sido crítica con la ofensiva militar israelí en Gaza, y varios miembros de su gobierno han acusado a Israel de genocidio.
Las tensiones aumentaron tras el veto de España al uso de dos bases aéreas en Andalucía, operadas conjuntamente con Estados Unidos, para ataques estadounidenses-israelíes contra Irán. A principios de marzo, España retiró a su embajador de Tel Aviv, dejando solo a un encargado de negocios. Recientemente, Israel criticó a España por reabrir su embajada en Teherán, acusando a Madrid de alinearse con lo que denominó el “régimen terrorista iraní”.