La movilización, convocada por la Unión de Empresarios de Grazalema y otros grupos, busca visibilizar el impacto negativo del deterioro de las infraestructuras viarias en la vida diaria de los habitantes de la zona. La situación ha generado problemas en el transporte escolar, la actividad ganadera y el acceso turístico, afectando a la economía local y la calidad de vida.
Según un portavoz de los empresarios, la protesta no se dirige contra ninguna figura en particular, sino que es una llamada de atención sobre el abandono que sufren las carreteras de la Sierra desde hace años. Se destaca que la vía de El Boyar, una de las principales arterias, lleva casi tres meses cerrada, y el puente del Tinte está inutilizado, lo que alarga significativamente los tiempos de desplazamiento.
Por unas carreteras dignas. Por una movilidad segura. Por un transporte escolar para todos.
Los manifestantes también han solicitado un plan de asfaltado integral para las carreteras que conectan con Ubrique, Benamahoma y El Bosque. Se ha señalado que la carretera de El Boyar no ha recibido una intervención significativa en aproximadamente treinta años, más allá de arreglos puntuales de urgencia.
Actualmente, el tramo de la A-372 hacia Benamahoma presenta 26 puntos que requieren actuación urgente, y el acceso a Villaluenga se prevé que esté afectado durante varias semanas más. Esta situación impide el acceso de autobuses turísticos y dificulta el transporte de estudiantes, quienes deben recurrir a vehículos privados para llegar a sus centros educativos.




