La provincia de Almería se enfrenta a la posibilidad de regularizar la situación de hasta 25.000 trabajadores agrícolas que actualmente operan sin papeles. Esta cifra, extraída de un informe de la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA) e incorporada a un estudio científico, pone de manifiesto la dependencia del sector agrícola almeriense de mano de obra migrante, a menudo fuera de los registros oficiales.
Según datos de la Seguridad Social, entre enero y septiembre de 2025, la provincia registró una media mensual de 36.500 trabajadores extranjeros afiliados al Sistema Especial Agrario. Sin embargo, los investigadores subrayan que estas cifras no contemplan a quienes trabajan de forma informal, estimando en 25.000 las personas en esta situación en el campo almeriense.
La coincidencia de esta estimación con el proceso extraordinario de regularización para migrantes en situación irregular en España, que requiere acreditar tiempo de permanencia y ausencia de antecedentes penales, abre una vía potencial para una parte importante de estos trabajadores. Aunque no todos obtendrán autorización automática, se abre una puerta a la formalización de empleos, cotizaciones a la Seguridad Social y mayor estabilidad.
La investigación, titulada “Lived experiences of heat stress among migrant agricultural workers in Spain: a qualitative study” y publicada en 2026, se realizó en Almería, Huelva y Lleida. El estudio destaca la singularidad del caso almeriense, principal centro europeo de agricultura intensiva bajo invernadero con actividad prácticamente continua durante todo el año.
Las condiciones laborales y las medidas frente al calor varían según la explotación. En Almería, el convenio del campo adelanta las jornadas de verano a primera hora del día para mitigar las temperaturas extremas dentro de los invernaderos, una adaptación ya habitual en muchas fincas.
El dato de los 25.000 trabajadores informales proviene de un informe previo de la APDHA sobre vulneraciones de derechos en asentamientos, que también señalaba que unas 7.000 personas vivían en asentamientos informales en Almería, muchos de ellos trabajadores migrantes vinculados a la actividad agrícola.




