La cifra de personas en Andalucía pendientes de realizar el examen práctico de circulación ha alcanzado las 81.683, una situación que genera listas de espera que se prolongan, de media, hasta los tres meses. Ante este escenario, la Unión Federal de Autoescuelas de Andalucía (UFAA) ha convocado una manifestación regional para mediados de julio.
Rafael Cruz, presidente de la UFAA, ha calificado la situación de "cifra récord" en la comunidad autónoma. La provincia de Málaga lidera la lista con 17.642 aspirantes, seguida por Sevilla (16.110), Granada (13.800), Cádiz (10.256), Almería (7.993), Córdoba (6.689), Huelva (4.597) y Jaén (4.596). Cruz lamenta que "cada año vamos a peor", especialmente durante la temporada estival, cuando la demanda de alumnos aumenta coincidiendo con una menor disponibilidad de examinadores.
Las autoescuelas andaluzas reclaman la implementación de un "servicio de interinos" para paliar la escasez de personal. Cruz también ha criticado la implementación del plan PRO de la Dirección General de Tráfico, diseñado para exámenes de fin de semana, calificándola de "nefasta" a pesar de ser "una buena idea sobre el papel". Según él, en Andalucía solo se ha aplicado en Almería con "resultados limitados", evidenciando que el problema persiste sin solución.
Las prolongadas esperas han incrementado los índices de suspensos, ya que los alumnos sufren largos periodos entre la formación y la prueba. Las autoescuelas, por su parte, sufren "pérdidas económicas" significativas al operar con menos alumnos. La escasez de exámenes crea un "círculo vicioso", afectando especialmente a las autoescuelas rurales, cuyo 70% de la actividad se concentra en verano. "Si un alumno no puede examinarse, pues, indudablemente no da clase", ha señalado el presidente de la UFAA.
La problemática se extiende a la obtención del carnet de conducir profesional. Cruz ha revelado que "las empresas llamándonos a diario pidiéndonos conductores", lo que demuestra una demanda insatisfecha. La "falta de capacidad de examen" está generando una "carencia de conductores profesionales", obligando a las empresas a "tirar de conductores de fuera de España", una solución que considera insostenible.




