Algodonales se suma así a otros municipios andaluces en alerta por la Fiebre del Nilo Occidental. Es el único punto de la provincia de Cádiz afectado por esta medida, que también se ha extendido a Olivares y Las Cabezas de San Juan (Sevilla), y Pulpí (Almería). A diferencia de Olivares, donde se registró un caso humano leve, en Algodonales no hay vecinos contagiados por el momento. La activación del protocolo se debe a la detección del virus en los mosquitos, una señal de alarma que obliga a extremar la vigilancia para prevenir posibles transmisiones a personas.
Esta alerta llega en un verano en el que la provincia de Cádiz, a pesar de ser una de las más vigiladas por la presencia de grandes humedales, se estaba salvando de la circulación del virus. Hasta la fecha, se han confirmado 38 casos de Fiebre del Nilo Occidental en humanos en Andalucía, 11 de ellos neuroinvasivos, con los últimos registrados en municipios de Sevilla.
Actualmente, 24 municipios andaluces se encuentran en situación de alerta, lo que implica intensificar las vigilancias entomológica, animal y humana, así como las acciones de promoción comunitaria y comunicación a la ciudadanía. La administración local deberá reforzar las medidas de control y tratamiento de mosquitos, tanto en núcleos urbanos como en localizaciones cercanas identificadas como focos larvarios.
La Consejería recomienda a administraciones y ciudadanos adoptar medidas de protección para evitar la picadura del mosquito, especialmente para personas vulnerables. Se aconseja el uso de repelentes registrados, vestir ropa clara que cubra la mayor parte del cuerpo y evitar olores intensos. A nivel doméstico, se sugiere instalar mosquiteras, usar insecticidas y apagar luces innecesarias. Además, es fundamental eliminar el agua estancada en piscinas, jardines y otros recipientes para prevenir la cría de larvas.




