La devoción por Alejandro Sanz lleva a sus fans más acérrimas a vivir experiencias extremas. Un ejemplo es el grupo conocido como "Los lugares de Sanz", que llegó al recinto de La Cartuja el pasado 24 de mayo, doce días antes del concierto programado para el 6 de junio, con el objetivo de conseguir las mejores vistas del artista.
Estas seguidoras, que ya cuentan con entradas "front stage", describen su espera como una "experiencia más" en su recorrido como club de fans. Los días se llenan de convivencia, turnos para mantener el lugar y la amistad compartida, todo ello alrededor de su ídolo musical. "Nosotras tenemos una vida normal: recogemos a nuestros hijos del colegio, vamos a trabajar y sacamos una casa adelante. Pero, en lugar de sentarnos en el sofá, nos venimos aquí", explica una de las integrantes del grupo.
Su admiración por el cantante se remonta a la adolescencia, cuando se "enamoraron" tanto de sus "románticas canciones" como de su personalidad "cercana" con sus seguidores. Han asistido a casi todos los conciertos del artista en España y a todos los celebrados en Sevilla. La devoción llega a tal punto que algunas llevan tatuadas referencias a su música, como "Verano 2023" (en alusión a su última actuación en la ciudad), su firma o frases de canciones.
Durante el concierto el cantante les tira besos, les guiña el ojo y las reconoce, algo que consideran una recompensa.
La espera de catorce días se considera un sacrificio menor, ya que, según afirman, la interacción directa con Alejandro Sanz durante el espectáculo, como recibir besos, guiños o ser reconocidas, es la mayor recompensa. Este vínculo se ve reforzado por el propio artista, quien ha llegado a compartir en sus historias de Instagram vídeos de ellas haciendo cola, demostrando la conexión especial que mantiene con su base de fans más leales.




