La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha presentado este lunes en Sevilla las previsiones para el verano de 2026 en Andalucía, marcadas por una probabilidad del 50% de temperaturas cálidas en la mayor parte del territorio y del 60% en el tercio oriental. Juan de Dios del Pino, delegado territorial de la Aemet en la comunidad, detalló el pronóstico estival, así como el balance meteorológico de la primavera y los efectos del fenómeno 'El Niño' en la región.
El meteorólogo explicó que para junio, julio y agosto existe un 50% de probabilidad de que las temperaturas tengan "carácter cálido" en la mayor parte de Andalucía, porcentaje que se eleva hasta el 60% en las provincias orientales como Granada, Jaén y Almería. Respecto a las precipitaciones, el experto señaló una "incertidumbre total" para el periodo estival, aunque matizó que en Granada y Jaén la probabilidad de un verano más lluvioso alcanza el 40%, mientras que en Almería sube hasta el 50%. "En Granada, Jaén y Almería hay menos incertidumbre que en la parte occidental", indicó, calificando estas cifras como "probabilidades bajitas".
En cuanto a las anomalías térmicas esperadas, Del Pino detalló que se registrarán temperaturas anómalas en el tercio sur, con una anomalía de entre cero y medio grado en la franja central y "un poquito más de entre medio grado y un grado en Sierra Morena". "Con respecto a su media, va a hacer más calor en la Sierra Norte de Sevilla que en la campiña hispalense", agregó, mientras que en el extremo sur de Andalucía se producirán temperaturas más bajas de lo habitual.
La primavera de 2026 en Andalucía ha sido la quinta más calurosa desde 1961, catalogándose como "muy cálida". Este dato contrasta con el registrado en el conjunto de España, donde se ha vivido la segunda primavera más calurosa desde que existen registros, considerándose "extremadamente cálida". Del Pino atribuyó estos datos tanto a nivel autonómico como nacional al cambio climático, recordando que 2024 fue el año más cálido para el planeta.
"Estamos incrementando las temperaturas a 0,28 grados, casi tres décimas de grado por década", lamentó el meteorólogo, quien advirtió que "llegaremos sobradamente al grado y medio en 2050". Señaló que "de las 30 primaveras más cálidas, 20 son del nuevo milenio". Aunque marzo "no fue muy caluroso", se mantuvo "por encima de la media", mientras que abril ha sido "el más cálido, siendo el segundo más caluroso, superado sólo por el de 2023".
El experto detalló que el día más frío a nivel autonómico fue el 10 de marzo, con una "temperatura media de 7,1 grados en toda Andalucía". Por el contrario, el pasado 31 de mayo fue el más cálido, con una anomalía de más de 6,2 puntos. "En concreto, en Sevilla se registraron 40,5 grados", precisó.
Del Pino reflexionó sobre el hecho de que Andalucía se está calentando más que el resto del país, ya que la península "se está calentando más en el sur que en el norte". Las provincias de Cádiz, Granada y Almería presentan las anomalías positivas más altas, en torno a 0,7 y 0,8 grados. "Andalucía claramente se está calentando más que el resto de España en función de los datos de los últimos años", concretó el delegado territorial.
El delegado territorial de la Aemet advirtió que no se espera el fenómeno de 'El Niño', sino que ya está formado, y ahora se analiza "qué efectos puede tener en diferentes sitios". Explicó que las aguas superficiales del Pacífico están más calientes de lo normal y que "el agua del mar tiene un calor específico muy alto por lo cual se acumula mucha energía", que "tarda mucho tiempo en soltarla y en volver otra vez a su situación de equilibrio".
Del Pino concretó que el Pacífico se ha calentado mucho y eso va a afectar al clima durante un periodo prolongado. En fenómenos similares producidos en 1982 y 1997 se registraron sequías en la península, y cuando llovía se producían precipitaciones "de manera torrencial". Según los cálculos de la Aemet, "ya se ve que 'El Niño' está aquí formado".
Sin embargo, el meteorólogo estimó que tendrá un "impacto directo limitado y poco consistente en España", dado que "nos coge tan lejos que no vemos claramente la señal de si llueve más, si llueve menos si sube la temperatura". Añadió que "tiene un efecto en las temperaturas en forma de veranos con calor más extremo", aunque consideró que los veranos más calurosos no se deben tanto a este fenómeno como al cambio climático.




