El diestro, herido de gravedad el pasado lunes en la plaza de la Maestranza de Sevilla, ha pasado la noche con pocas horas de sueño, pero sin grandes molestias, tras ser intervenido de urgencia en el quirófano de la plaza. Posteriormente, fue trasladado a la UCI del Hospital Viamed-Santa Ángela de Sevilla.
Según el parte médico, la cornada por asta de toro en el recto, con una trayectoria de unos 10 centímetros, lesionó parcialmente la musculatura esfinteriana anal y provocó una perforación de 1,5 centímetros en la cara posterior del recto. La delicadeza de la zona y el riesgo de infección han hecho necesaria la administración de antibióticos intravenosos y, en las próximas horas, alimentación parenteral.
“"Ha sido sin duda la cornada de más dolor que he sufrido en mi carrera, tenía un dolor inmenso y además tenía mucho miedo porque vi que el toro me había cogido y pensaba que estaba sangrando mucho. Cuando llegué a la enfermería y vi que el sangrado era poco, ya me relajé bastante. Pero me dolía muchísimo."
El proceso de recuperación se prevé lento, con la herida dejada abierta para que cicatrice desde dentro y siempre bajo vigilancia para evitar complicaciones en una zona de difícil curación. El torero fue prendido por el cuarto toro de la tarde, un ejemplar de Hermanos García Jiménez, de nombre Clandestino, que lo derribó en el primer tercio y lo alcanzó de nuevo en el suelo.
El próximo compromiso en la agenda del diestro es el 10 de mayo en Valladolid, junto a Roca Rey y Juan Ortega. Sus siguientes citas, el 15 y 16 de mayo en la Feria del Caballo de Jerez de la Frontera (Cádiz), ya habían agotado todas las localidades antes del incidente.




